Para Diario Uchile

El doctor en derecho de la Universidad de Chile fue quien lideró uno de los primeros movimientos sociales que manifestó la necesidad de crear una Nueva Constitución para Chile. El académico nos cuenta como fue el recorrido de un proyecto que nace en una aula universitaria y termina instalándose en el debate ciudadano.

Corría el año 2002, y la élite política chilena estaba muy lejos de sumergirse en el debate acerca de una nueva Constitución. Sin embargo, en la Facultad de Derecho la Universidad de Talca, en medio de una clase de Historia del Derecho, un grupo de estudiantes liderados por su profesor comenzaron a gestar un proyecto que buscaba cambiar la Constitución, ya que consideraban que su origen era ilegítimo.

El líder de esa idea y actual académico de la Universidad de Chile, Eric Palma González, nos cuenta como le dio forma a un pensamiento transformador que fue capaz de traspasar las aulas universitaria para insertarse en el debate político, hasta el histórico proceso que se está viviendo hoy.

¿Desde donde nace la inquietud de fundar en 2002 Movasac (Movimiento por una Asamblea Constituyente)?

“Teníamos las ganas de resituar una demanda de prácticamente una década, sobre todo de quienes combatimos la dictadura. Desde mi época universitaria siempre me resistí a pensar en que teníamos que ser regidos por una Constitución ilegitima en su origen. Sin embargo, esta sensación comenzó a sentirse más fuerte debido a que empezamos a ver que las reformas realizas en los primeros gobiernos de la Transición no estaban generando el efecto por el cual nosotros habíamos luchado contra la dictadura. Algunos creen que la lucha contra el régimen fue solo política y no es así, va mucho más allá , ya que nos impusieron su sistema macroeconómico. Entonces comencé a realizar estas críticas en las clases que impartía en las facultades de Derecho y fue en la Universidad de Talca, donde unos alumnos me convencieron de que teníamos que generar un movimiento. Ahí nace Movasac, tiene un origen estudiantil”

El abogado cuenta como poco a poco  el movimiento comenzó a tomar fuerza y a sumar gente, principalmente estudiantes de todas las facultades de Derecho del resto país, teniendo como sede a la ciudad de Talca, donde comenzaron a hacerse notar, escribiendo artículos en la prensa y haciendo  propio el concepto de “La nueva cuestión social” que tendría como principal eje a la Constitución. Posteriormente, consideraron que había que hacer un poco de más ruido y decidieron organizar una marcha por la calle Uno Sur, la avenida principal de la capital de la Región del Maule, cumpliendo su objetivo de hacerse notar. “Hicimos una autentica marcha con pancartas y lienzos, imagínate lo que fue para una ciudad como Talca , y ahí le fuimos a entregar una carta al Intendente dirigida la el presiente Lagos, donde manifestamos la necesidad de  una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución”.

Esto ocurría en paralelo al comienzo de la discusión del proceso de reformas que impulsaría Ricardo Lagos en 2005. Para Eric Palma, fue fundamental este tipo de movimientos ya que hicieron notar de alguna manera esa necesidad.

¿Cuáles fueron las falencias de las reformas constitucionales de 2005?

“Lagos creyó entender que la nueva Constitución era solo reformar el aparato político, en eso se avanzó mucho, en la distribución del poder. Es una reforma que satisface a la clase política, pero el presidente Lagos no ve la otra dimensión, que es a lo que yo llamo la base material, que es una transformación al modelo neoliberal. Desde un inicio nosotros plateamos que esto no era lo que demandaba el país. La primera diferencia que tuvimos fue que el presidente Lagos pensó que el Congreso podía darle una nueva Constitución a Chile y nosotros planteábamos una Asamblea Constituyente. En segundo lugar, manifestamos que el cambio que se necesitaba hacer era a nivel socioeconómico”.

Constitucionalismo tipo Estocolmo 

Para el académico de la Universidad de Chile, las reformas constitucionales de 2005 no fueron suficientes, señalando que éstas demuestran el poco interés de los políticos, específicamente de la Concertación, quienes no querían hacer los cambios de modelo que necesitaba el país.

A esta situación, Palma la denomina “Constitucionalismo tipo Estocolmo”, haciendo referencia al trastorno psicológico donde las personas comienzan a demostrarse  compresivas o identificadas con su victimario, señalando que la Concertación se acostumbró al modelo que denunciaba.

“La Concertación llega al poder denunciando un crimen llamado golpe de Estado de 1973. El producto de ese crimen es la Constitución, ya que fue impuesta. Ellos debieran haber denunciado ese texto y se terminaron acostumbrando a gobernar con él”.

Apenas fueron promulgadas las reformas, Eric Palma con su nuevo movimiento llamado “Chile a la Carta” que mantiene el mismo espíritu trasformador, comienza realizar manifestaciones en Santiago e incluso una consulta ciudadana, la cual tuvo mucho éxito.

Pasaron los años y en la campaña presidencial de 2013, el cambio constitucional ya estaba en las carpetas de los debates. Varios candidatos estaban por esa opción y el proceso logró consumarse ya que estaba en el programa de gobierno de Michelle Bachelet, sin embargo, los resultados no fueron los esperados.

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¿Respecto al proceso constituyente del gobierno de la Nueva Mayoría? ¿Por qué no llegó a concretarse de buena forma?

“La Presidenta no abre un proceso de Asamblea Constituyente formalmente, si no que los diálogos ciudadanos pretenden reemplazar la Asamblea y pone a disposición del Congreso el mecanismo. No nos sorprendió, porque lo veníamos constatando desde el 2002, que los partidos políticos, especialmente la Nueva Mayoría, no iban ceder ante la presión de las demandas ciudadanas. El fracaso pasó por la poca convicción de la Presidenta y la compleja relación del Gobierno con la Democracia Cristiana. Incluso el presidente de ese partido dijo que no se había leído el programa de gobierno. Por otro lado, el proyecto constitucional de Bachelet fue enviado en los últimos días, como un gesto de moribundo, posteriormente llegó la derecha y terminó por clausurar el proceso constituyente “.

Proceso constituyente actual

En medio de fuertes movilizaciones derivadas del estallido social,  el 15 de noviembre de 2019, los partidos  políticos firmaron un itinerario para por fin darle marcha al proceso constituyente tan ansiado por muchos sectores, sin embargo, para Palma , quien se manifestó en desacuerdo con este pacto desde un principio, “el acuerdo le quitó poder emancipador al movimiento social de octubre. La demanda era pluriclasista, yo estuve en las marchas y los sectores sociales que había eran impresionantes, poco a poco empezó a aparecer un elemento que hacía que todas las demandas configuraran una red  y dieran origen a  un fenómeno nuevo y todo eso era posible a través de una Asamblea Constituyente. Eso se podía ver en la gente: cuando la derecha dice que es un invento de la izquierda, desconoce que desde  2002 numerosos grupos sociales lo veníamos pidiendo, siempre estuvo disponible y la gente la recogió. La victoria en el plebiscito lo vino a confirmar”.

Respecto al mecanismo de la convención, el académico de la Casa de Bello, se muestra un poco preocupado, sobre todo con el quórum de funcionamiento y la participación de independientes.

“El movimiento social va a ser representado por los independientes y no por los partidos políticos, porque ellos siempre se resistieron a este proceso y los partidos hoy tienen el sartén por el mango ¿Qué pasa si la Constitución termina siendo redactada por personas que tienen una visión más conservadora? Esa constitución va a mirar mucho hacia el pasado, va a ser un proceso inútil y la gente la va rechazar en el plebiscito de salida”.

¿Cómo ha visto el debate de los candidatos a constituyentes? ¿Cree que están capacitados?

“La pregunta es ¿Los que generaron esta idea podrán participar en la convención? Yo te diría que no, porque los partidos políticos no han favorecido eso, las desigualdades en las campañas son impresionantes e inadmisibles, ya que ese mismo concepto es el que la gente reclamó. Ahora si una señora que realizó una olla común, llega a la Convención sin saber de derecho constitucional, ¿Debería ser una crítica?  En una lógica neoliberal, yo te diría que sí, en una óptica de movimiento social, sería formidable su presencia porque ella va a acotar si el derecho a salud debe estar garantizado o si el derecho a alimentación sana debe ser garantizado ¿Cómo se traduce eso al lenguaje técnico? Para eso están los asesores, tal como funciona el Congreso: los abogados asesores deben cumplir ese rol y eso es deber del Estado”

¿Qué espera que resulte de este todo proceso?

“Creo que los independientes van estar subrepresentados en la Convención, no va haber una proporción entre el caudal de votos y las personas que ocupen los escaños”.

Para finalizar, a la hora de consultarle por  cuales son cambios indispensables que tiene que tener la Constitución, Palma es enfático. “Lo primero que hay que hacer es desmantelar  los artículos que han permitido el Estado subsidiario, lo segundo  es que hay que darle al derecho de propiedad una clara función social, (…) También, Chile tiene que definirse como un Estado ambiental y una opción radical en la Constitución  por la paridad. Nosotros sostenemos que todos los órganos estatales tienen que tener integración paritaria, y además un reconocimiento constitucional a nuestros pueblos indígenas”, finalizó.